martes, 11 de noviembre de 2008

Convivencia y disciplina

Disciplina, necesito disciplina. Para todo (o casi todo) además: para escribir en el blog, para estudiar lituano, para dedicarme a mi casita... pero es que me vence la pereza la mayoría de las veces y, cuando no, me convencen los planes que surgen. Por si fuera poco sigo sin internet en casa, con lo adicta que me he vuelto...
En este mes que no he dado señales de vida (remito a facebook a todo el que quiera estar un poco más al tanto de mi día a día, al final esto se va a convertir en un cuaderno de ideas y, como tal, sólo lo utilizaré cuando las tenga) he hecho algunas cositas que merece la pena contar. Básicamente excursiones. La primera, a Trakai. La segunda, y mucho más interesante, a Cracovia y Auswichtz (fotos en facebook, repito). Sin duda, el campo de concentración es uno de los lugares que más me ha impresionado de los que he visitado hasta el momento (hasta el momento se refiere a mis 27 años y pico de existencia). Por suerte o no, tuvimos un día espléndido de sol y, por suerte o no también, fuimos prácticamente de la mano de varios grupos de estudiantes israelíes que iban marchando de manera más o menos silenciosa, con banderas que dejaban patente por qué estaban allí y que, de cuando en cuando, nos lanzaban miradas en las que el mensaje "dejadnos solos con nuestro dolor" se interpretaba con facilidad.
Lo mejor de ambos viajes, más allá del hecho de ver mundo y poder apuntar nuevos destinos en mi mapa personal, es empezar a conocer un poco mejor a la gente que me rodea y con la que aún me restan, al menos, once meses de convivencia.